Recientemente Microsoft ha tenido un evento, el Build Windows, donde se dio el gusto de comentar grandes novedades para su futuro Sistema operativo, Windows 8. Por medio de imágenes y vídeos nos ha quedado claro que quieren realizar un cambio, el más grande desde la introducción de Windows 95.
La idea atrás de esta nueva versión claramente es integrar el sistema tanto en tablets, móviles, como en ordenadores por medio de una interfaz simple y fácil de usar, orientado a lo táctil, que es la tendencia actual. Lo más llamativo es la sustitución de los íconos por mosaicos, rectángulos en la pantalla con accesos directos a nuestras aplicaciones preferidas. La pantalla de bienvenida muestra lo que el usuario quiere ver… notificaciones de redes sociales, accesos a las aplicaciones más usadas, a noticias, navegador de internet entre otras cosas.
Todo esto se debe a la interfaz Metro, que elimina el manejo de ventanas que conocíamos. Ahora al abrir una aplicación esta ocupa toda la pantalla, sin barras de tareas ni otros agregados. Claro que podemos tener varias a la vista al mismo tiempo e incluso usarlas a la vez como novedad principal.
Hasta aquí muchas cosas que pudimos ver en el vídeo que Windows mostró hace más de un mes y nuestra nota introductoria, pero comienzan las novedades más jugosas. Desde la pantalla de login ya hay cambios, ya que se acaba con el sistema de password y usuario para darle lugar a la pantalla táctil con el uso de gestos, al parecer más seguro. Por primera vez en el sistema hara aparición una tienda de aplicaciones, la Windows Store para comprar aplicaciones por medio de nuestra cuenta de Windows live. Estas aplicaciones al asociarse a la cuenta de usuario pueden usarse en diferentes equipos.
Las aplicaciones son grandes protagonistas, siendo ellas quienes acceden directamente a los archivos y no nosotros. Intercambian información, se comunican con la nube… todo lo necesario. Como detalle si una aplicación no es compatible con la interfaz de Metro se puede volver a la vista clásica de ventanas similar a la de Windows 7, aunque no queda del todo claro si se podrá prescindir completamente de Metro o no.
Para terminar decirles que nos parece bastante arriesgado, y si bien son validos los argumentos de Microsoft al decirnos que integrar un mismo S.O. para tablets, móviles y ordenadores es el futuro, hay que ver como resulta en la práctica. Sobre papeles se ve bien, Microsoft domina ampliamente los sistemas operativos de PC, así que si los usuarios se acostumbran podrían comprar mayoría de móviles con el mismo sistema, desplazando a Android. Lo que es seguro, es que Microsoft no se quiere quedar dormido.

























